Restaurantes llenos hasta septiembre y miles de visitantes al castillo dan vida a la pequeña localidad vallisoletana durante el florecimiento de su fotogénica plantación en verano
Foto: El Norte de Castilla (Lucía San José)
«Es el proyecto de mi vida, de mi familia, de mi pueblo», destaca la segunda generación de ‘Tiedra de Lavanda’, Sofía Fonseca, un proyecto familiar que atrae cada verano a miles de visitantes de toda España a la localidad vallisoletana de Tiedra para observar sus campos morados. En el municipio, de menos de trescientos habitantes, cada rama de este cultivo representa el impulso económico de unos emprendedores que apuestan por el medio rural. El turismo que genera no es solo cuestión de fotos bonitas, son cafés que se sirven, guías que trabajan, restaurantes que llenan sus mesas y pequeños negocios «que viven de ese mes», destaca la alcaldesa, María Ángeles Tiedra Fernández.
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